reach no inventa relaciones. Cada vínculo nace de un encuentro en persona —os escaneáis el QR cuando coincidís— y desde ahí se dibuja tu red: amigos y amigos de amigos, a dos saltos. Nada más.
Así de simple: para entrar en la red del otro tenéis que estar juntos.
En una fiesta, en clase, en la cola del bar. La vida pasa fuera de la pantalla; reach solo recoge lo que ya está pasando.
Lo comprueba el GPS: solo funciona si estáis a menos de 30 metros. Sin coincidir de verdad, no sois amigos.
Pareja, mejor amigo o cercano. Marca la cercanía de cada vínculo y cámbialo cuando quieras.
Invítale con su número de teléfono. Si acepta, entra en tu grafo a distancia: con la línea de puntos, en espera, sin ser todavía un amigo. Cuando os veáis y os escaneéis, pasa a serlo del todo.
Tu grafo llega hasta dos saltos: ves a tus contactos y a los contactos de tus contactos —esa gente que probablemente conocerás pronto—. Más allá, nadie. Sin seguidores, sin desconocidos, sin feed infinito.
Comparte el día de tu nodo con tu red: una foto, un vídeo, un momento. Desaparece a las 24 horas, como debe ser. Sin postureo para siempre, solo el ahora.

Grupos por intereses: tu carrera, tu equipo, tu ciudad, tu afición. Únete a las que van contigo y forma parte de algo más grande que tu círculo cercano.
La cara B de tu grafo. En vez de verlo como una constelación, lo ves sobre el mapa: dónde estás tú y qué se mueve a tu alrededor ahora mismo.


Una fiesta, una charla, un torneo. A un evento se entra estando allí: escaneas su QR cuando ha empezado. Descubres quién más ha venido y las fotos se juntan en una galería común.
Es solo tu llave de entrada. Nadie de tu red lo ve.
La del escaneo se usa en el momento para verificar el encuentro y se descarta. En el mapa solo apareces si haces check-in, difuminado 30 m, y caduca a los 5 días.
No vendemos tus datos ni cedemos tu perfil a terceros. Tu cuenta y tu grafo viven cifrados en servidores de la UE.
“Un amigo es otro yo.”
reach está en la App Store y en Google Play. Descárgala y empieza a tejer tu red de verdad.